25 mayo 2008

Ariel (Sylvia Plath)

La edición de Ariel que nos ofrece Hiperión es bilingüe. La traducción y notas corren a cargo de Ramón Buenaventura, que hace un trabajo precioso y emotivo, un verdadero homenaje a una autora cuyos versos él adora.

Se dice que Sylvia Plath escribió Ariel aproximadamente durante los dos meses anteriores a su suicidio, a ese 11 de febrero de 1963 en el que se levanta muy temprano, lleva el desayuno a sus hijos a la cama y después se encierra en la cocina, mete la cabeza en el horno y abre el gas. Los poemas de Ariel muestran el proceso de caída de la autora, ese deseo de la muerte como una liberación, pero también se ve en sus versos el amor por sus hijos, el dolor por el abandono de su marido –Ted Hughes–, los sentimientos encontrados hacia su padre, que murió cuando ella era una niña, y alusiones al paisaje que la rodeaba y que era evocador de su pena. Son poemas que nos dejan el corazón encogido y que nos transmiten ese dolor de vivir. El poema que más me ha impresionado de Ariel es este:




EL AHORCADO

Por la raíz del pelo algún dios me atrapó.
Sus vatios azules me hicieron chisporrotear como a un profeta del desierto.

Las noches desaparecieron, cerrándose de golpe, como los párpados de un lagarto.
Un mundo de días blancos y calvos en la cuenca sin sombras.

Un aburrimiento buitrero me dejó clavada a este árbol.
Si él fuera yo, haría lo que hice.
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*Si queréis escuchar a Sylvia Plath leyendo otro de los poemas de este libro, pinchad aquí.

2 comentarios:

Heriberto dijo...

Para mí la Plath es una autora indispensable; es tan denodada su poesía, tan descaradamente talentosa; sin embargo, tiende a llenarme un poquito si abuso de su lectura, debo hacerlo espaciadamente. Un saludo.

Anónimo dijo...

Uno de los mejores libros de poesía de todos los tiempos. Recientemente ha salido la obra completa en Bartleby. Muy trabajada, muy rigurosa y muy bien hecha pero... yo sigo prefiriendo las versiones de Buenaventura, aunque imperfectas a veces.
Saludos cordiales:
JLP