
Marcelo Lillo (Chile, 1963) publicó El fumador y otros relatos en la editorial Caballo de Troya. Se trata de su primer libro de relatos, aunque ya tiene otro preparado (y también una novela). Ha ganado infinidad de premios literarios en su país y no se prodiga, casi se puede decir que se oculta. Poco o nada se sabe de él: habladurías, chismes, dimes y diretes que forman parte de su “mitología” más que de su biografía. Lo que sí podemos afirmar es que se trata de un hombre que lo ha abandonado todo en su apuesta por la literatura y se ha ido con su esposa y sus perros a vivir a una casa poblada de fantasmas en la lejana Niebla, una caleta a 18 kms de Valdivia y 850 de Santiago de Chile. Sólo dos veces por semana se acerca a lo que él llama “el pueblo” y donde tiene acceso a internet.
1. Has ganado más de veinte premios literarios, el primero a los 19 años, lo cual podía indicarte que ibas por el buen camino. Tenías relatos y novelas guardados en un cajón y un buen día decides hacerlo desaparecer todo porque sientes la necesidad de cambiar tu forma de escribir. ¿Qué te llevó a eso?
No sé exactamente por qué cambié mi forma de escribir. Eso sucedió en 1999, tal vez se debe a que el cambio de siglo o de milenio estaba cerca. ¡Oh! En todo caso fue algo bastante radical.
Recuerdo que le dije a mi mujer: "Todo lo que he escrito no vale un peso". Ella me preguntó si estaba seguro y le contesté que sí, por supuesto. "¿Y qué vas a hacer ahora?", siguió preguntando ella. "Ahora voy a escribir un cuento en 7 días, una carilla por día. Y se va a llamar "Hielo", ¿qué te parece?" Ella : "¿Por qué "Hielo"? Y yo: "¡No tengo la menor idea ni sé de qué se va a tratar!"
Tal vez lo anterior a "Hielo" era demasiado anticuado y poco inquietante. Quizás.
2. Dice Carver (no sé si tú estás de acuerdo) que un buen escritor necesita tres cosas: talento, ambición y suerte. ¿Qué autores actuales crees que poseen eso (especialmente talento y ambición)?
Ambición y talento posee Marías, demasiado, es un escritor fantástico. También tenía ambas cosas Bolaño, que era un verdadero artista. Roth, DeLillo, son talentosos y ambiciosos, y por eso me gustan como escritores. Cheever, que es otro escritor que me agrada tenía gran talento, aunque quizás menos ambición. Coetzee es otro artista de mi lado, y la gran dama del cuento que es Flannery O'Connor.
Talento, ambición y suerte. Razón tenía Carver. Yo le agregaría algo extraño y fascinante: intuición.
3. ¿De qué autores y de qué obras te sientes deudor?
Debo sobre todo a Carver. Y eso es más que suficiente.

4. La impresión que tiene el lector de tus relatos es que escribir te duele. Leerte también duele. No haces pornografía del dolor, no te recreas morbosamente, lo haces con una total naturalidad, pero el dolor está ahí, en todas tus historias y en todos tus personajes. Recuerdo ahora el relato La felicidad y me viene a la cabeza la tristeza de la pareja que no tiene dinero ni para comer y se "cuela" en la fiesta de cumpleaños de un niño cuya familia tiene lo que a ellos les falta, pero tampoco son felices porque no tienen otras cosas (la descripción del niño me parece maravillosa). ¿Quieres transmitir eso en tus historias, que la felicidad es una mera ilusión y nos condiciona más aquello de lo que carecemos que aquello que tenemos?
"Felicidad" es una palabra extraña. Todos somos felices e infelices a la vez, y si vive demasido el hombre y la mujer terminan siendo muy infelices porque la vejez es lo peor; aunque de repente son felices porque vuelven a ser niños. ¿Hay algo que tenga menos sentido que eso? Mi intuición me dice que eso puede quedar bien en un cuento, que es como empiezo a escribir los relatos: una intuición que puede ser un título (Así escribí "Hielo" y "Diente de león") o una situación horrible ("La felicidad" es 99 por ciento real, los personajes -por darles un nombre somos mi mujer y yo) o una escena armada en mi cabeza. Cosas así. Lo malo, o lo bueno, es que calan hondo y a los lectores de verdad les gusta. Y eso es una felicidad para mí.
5. El fumador aparece de alguna manera destacado entre los demás relatos porque da nombre al libro. En él, un hombre cuyo matrimonio se está destruyendo conoce a un "escritor itinerante" que se dedica a vender, de puerta en puerta, sus novelas. Es un hombre que ha renunciado a todo, también a su familia, por su arte. Este relato me recordó a un artículo que leí sobre ti y en el que se decía que habías dejado tu trabajo como profesor, lo habías vendido todo y te habías "autoexiliado" en Niebla. ¿Hay en eso una actitud vital, o mejor dicho: artística, una apuesta de todo o nada, una idea integral de que el escritor es una artista y como tal su com
promiso con la escritura tiene que ser exclusivo y su vida solitaria?
5. El fumador aparece de alguna manera destacado entre los demás relatos porque da nombre al libro. En él, un hombre cuyo matrimonio se está destruyendo conoce a un "escritor itinerante" que se dedica a vender, de puerta en puerta, sus novelas. Es un hombre que ha renunciado a todo, también a su familia, por su arte. Este relato me recordó a un artículo que leí sobre ti y en el que se decía que habías dejado tu trabajo como profesor, lo habías vendido todo y te habías "autoexiliado" en Niebla. ¿Hay en eso una actitud vital, o mejor dicho: artística, una apuesta de todo o nada, una idea integral de que el escritor es una artista y como tal su com
promiso con la escritura tiene que ser exclusivo y su vida solitaria? Renuncié a todo, como tú bien dices (incluyendo a mis supuestos familiares, a mis amigos y mis vecinos de Valdivia), y claro que hay una apuesta vital: era todo o nada porque a pesar que ganaba bastante bien (1.3000 euros mensuales, aproximadamente, con lo que se vive muy bien en Chile) no era feliz. Y siempre he preferido ser feliz a trabajar. O vivir la vida antes de trabajar o criar hijos. "¿Por qué no lo hiciste?", me hubiera preguntado al ser un anciano respetable, "¿qué hubiera pasado?". Preferí comprobarlo.
6. En 40 caballos dices: "Era triste ver a personas humildes infladas por un triunfo, y meses después hallarlos revolcados en el barro una mañana mientras iba al colegio, bañados en alcohol y en el olvido porque detrás de cada victoria está la derrota esperando su oportunidad". Esta idea aparece en tus relatos: todos somos perdedores. Una de las imágenes que más me viene a la memoria al recordar tus historias es la del tipo tirado en la cama y viendo la televisión, el tipo que se ha rendido y que ya no espera nada de la vida. ¿Son esos tus temas obsesivos: la derrota, la rendición, la desesperanza, la soledad, la incomunicación?
6. En 40 caballos dices: "Era triste ver a personas humildes infladas por un triunfo, y meses después hallarlos revolcados en el barro una mañana mientras iba al colegio, bañados en alcohol y en el olvido porque detrás de cada victoria está la derrota esperando su oportunidad". Esta idea aparece en tus relatos: todos somos perdedores. Una de las imágenes que más me viene a la memoria al recordar tus historias es la del tipo tirado en la cama y viendo la televisión, el tipo que se ha rendido y que ya no espera nada de la vida. ¿Son esos tus temas obsesivos: la derrota, la rendición, la desesperanza, la soledad, la incomunicación?
No soy un obseso con nada, pero no puedo escribir de otra manera, de otros tipejos. Algo me pasa que me es imposible, no me creo a mí mismo y eso sí que es fatal. No creer tus frases, no creer lo que dicen tus personajes. Eso me pasa con los colegas chilenos: no les creo y por eso no los leo. ¿Por qué le creo todo a DeLillo? ¿Por qué le creo todo a James Salter o Ring Lardner?
7. Me gustaría que nos contaras cómo es un día normal en la vida del Marcelo Lillo escritor y qué tiene Niebla de especial.
7. Me gustaría que nos contaras cómo es un día normal en la vida del Marcelo Lillo escritor y qué tiene Niebla de especial.
Todos le dicen "El balneario de Niebla", pero no es más que una caleta. Hermosa, me levanto mirando el mar y al atardecer veo la puesta de sol por entre la lluvia. ¡Espectáculo! Entremedio: un par de piscos sours (el trago chileno: limón, clara de huevo, pisco de 35 grados y azúcar; hecho por mí, of course), cocinar, dormir un par de horas de siesta y de 18 a 20 hrs. escribir algo interesante, que me sobresalte. Luego, con un café en la mano mi mujer y yo nos entregamos a charlas sobre libros escuchando el rumor del mar. Si está bueno bajamos a la playa con los perros (incluyendo los fantasmas), y si está mejor hacemos una fogata.
Lo mejor de Niebla: en invierno, con la neblina que no deja de ver nada a 3 metros.
Lo mejor de Niebla: que nadie sabe cómo me llamo.
Lo mejor de Niebla: que nadie hace preguntas y todos piensan que soy un cazafantasmas porque mi casa está embrujada y le tienen miedo.
8. ¿Qué elementos tiene que tener un relato para que te interese como lector?
Lo mejor de Niebla: en invierno, con la neblina que no deja de ver nada a 3 metros.
Lo mejor de Niebla: que nadie sabe cómo me llamo.
Lo mejor de Niebla: que nadie hace preguntas y todos piensan que soy un cazafantasmas porque mi casa está embrujada y le tienen miedo.
8. ¿Qué elementos tiene que tener un relato para que te interese como lector?
Un relato tiene que inquietarme. Estamos en el siglo 21. Algo debe correr por mi espalda.
9. Por último, sólo espero que ya no tengas la Colt 45. No la vas a necesitar… Por cierto, ¿de dónde salió lo de la Colt 45: es leyenda o realmente lo dijiste tú?
La Colt 45 existe bajo el colchón donde dormimos mi mujer y yo. Existe y existirá siempre porque no voy a morir en la cama escuchando decir lo bueno que era. Existe porque un día me aburriré y porque en la literatura las pistolas hay que usarlas. Existe porque desde niño quise ser un cowboy. ¿Hay otro motivo para que la Colt exista? Tal vez si mi próximo libro de cuentos -CAZADORES- o mi novela -MENTIRAS INVENTADAS DESPUÉS DEL FIN DEL MUNDO- fracasan.
Vale más un escritor muerto que uno vivo, si no pregúntenle a...
17 comentarios:
Una entrevista fantástica Marta. Tus preguntas van marcando los tiempos, llevando al escritor entrevistado a ir desvelándose como si nada. Un trabajo magnífico, como siempre. Un abrazo enorme.
Marta:
He quedado maravillado y sorprendido con la entrevista. Creo que contigo ha sido la única persona que he comentado la lectura de Marcelo Lillo. Hace unos meses cuando tu blog tenia otro diseño , reseñaste El fumador y Otros relatos y quede sorprendido.
El libro de Lillo ha sido mi compañero , después de cada novela que termino. Recuerdo cuando que cuando leí el cuento el fumador , estaba en un viaje en bus entre dos ciudades , donde estaban esas hosterías , que son el escenario del cuento.
El sur de Chile tiene parajes especulares. Mi lugar preferido de Chile , es un pueblo , donde a la orillas de un gran lago y con vista a un Volcán espectacular ; el pueblo se llama Lican Ray.
Niebla lo conozco y también tiene algo que no he podido explicar con palabras.
Tengo la certeza de que si tu algún día conoces esos lugares , difícilmente lo abandonarías , le ha pasado a muchos alemanes que polulan por esa zona.
Disculpa la extensiòn
Sí, yo pensaba lo mismo mientras hablaba con Lillo, que si Niebla es tan bonito como él cuenta, es un peligro visitar la zona porque te estableces allí, ya no vuelves.
Vaya entrevista más estupenda, Marta, y además a Lillo, nada más y nada menos, que está llamado a convertirse en uno de los grandes narradores de estos inicios de siglo.
Enhorabuena por la entrevista, en serio, y gracias porque tú me descubriste a este autor, como me has descubierto a tantos otros.
Muchos besos.
Estupenda entrevista, le has obligado a desnudarse en público sin inmutarte y sin que se diera cuenta (influencias, detalles de su vida, estilo, ...).
Un placer leerte.
Marta, si tú te preguntas por los autores de culto de mi tierra, yo sigo obsesionándome con alguien de quien no he leído nada: Marcelo Lillo. Espero conseguirlo pronto y comentar un poco, algo más inteligente...
Marta: ¡enhorabuena! La entrevista no tiene desperdicio. No sabía nada de este autor, y ahora me ha intrigado muchísimo y trataré de hacerme con algo suyo. Supongo que hay libros suyos publicados en España, claro.
Una pregunta: ¿dónde le hiciste la entrevista?¿Fuiste a verlo? ¿O se la hiciste a través de la red?
ARIODANTE:
El único libro publicado hasta la fecha es El fumador y otros relatos. En España lo publica la editorial Caballo de Troya.
En cuanto a la entrevista, qué más hubiera querido yo que ir a Chile para hacérsela, pero no, fue vía email.
Saludos.
Hola Marta. Descubrí este blog por casualidad y me gusta mucho. La selección de autores que comentas es muy interesante y me gustan tus entrevistas.
Marcelo Lillo es uno de mis autores favoritos. Soy chilena pero vivo acá en España. Tiene razón leofumopio, si viajas a esas zonas de Chile no vuelves porque son muy bellas. Imagino que todos los países tienen esas zonas de las que no te marcharías. Yo veraneo en el sitio del que tú eres, Asturias, y es una belleza, tan verde, tan tranquilo, no me extraña que le digan "paraíso natural". ¿Conoces la Arena y San Esteban? Yo me quedaría a vivir allá para siempre. Es muy parecido a Valdivia, el siti en el que yo nací.
No hablas nada de Bolaño en este blog, ¿no te gusta? A mi me parece un genio.
NANCY:
¡Claro que conozco La Arena y San Esteban! De pequeña, hasta los 7 años, yo viví en un pueblecito cerca de La Arena. Me alegra que te guste mi tierra, a mí también me gusta mucho :)
En cuato a Bolaño, es uno de mis escritores favoritos. Como tú dices, es un genio.
Saludos.
Los paisajes del sur de chile son inpresiones. Tal como lo dice nancy.
Ahora que llega la primera me dan ganas de ir a uno de esos lagos y pasar unos dias.
Marta: magnífica entrevista, pues la entrevistadora conoce muy bien la obra del autor y éste responde con precisión y con reveladora claridad y sin engolamientos.
Nancy: en efecto, la zona asturiana de que hablas es muy "guapa", p.e., con la muy despejada y rumorosa playa de Los Quebrantos, la posibilidad de comer como un sibarita en los restaurantes de ambas orillas de la ría o la de recordar al Rubén Darío veraneante por allí hace cien años. Claro que para ver una puesta de sol sobre el mar, pocos lugares de España como un verano la costa atlántica de Galicia, imaginando o recordando la otra orilla de ese mar dorado donde hay mucha gente vinculada a los que somos del N. O. español.
Un cordial saludo.
Hola, Marta. Acabo de descubrir tu blog. Se nota que eres una apasionada de la literatura. Comparto la mayoría de tus opiniones. ¡Otro blog para mis favoritos!
Un saludo.
La entrevista me ha provocado verdadera envidia. Ya me gustaría ser la entrevistadora, ya el entrevistador.
Marta, enhorabuena por la entrevista. Soy David, de El Hueco del Viernes. He visto que tenemos una amiga común, Sara... (Abocaditos). Curioso, lo que la bloggosfera. Lugar de encuentro y retorno...
Un abrazo, desde Madrid
Una entrevista que me invita a hacerme con ese libro y estoy completamente de acuerdo con él: el cuento debe inquietar.
Estaba buscando info sobre este autor y me ha salido, el primero, tu blog. Me gustan estas casualidades. ; )
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