Max Aub es un autor muy singular, como muestra esta obra. Un autor injustamente olvidado en muchos casos. Crímenes ejemplares aparece publicado por primera vez en México, en el año 1957, y el propio autor dice en el prólogo que estos cuentecillos, estas sentencias, son en realidad confesiones de asesinos y suicidas mexicanos, franceses y españoles, “material de primera mano”.Todos estos microrrelatos son divertidos y llenos de ironía, cargados de un enorme pesimismo ya que se enfrentan a las motivaciones para cometer un crimen o para suicidarse y las respuestas son absurdas, gratuitas y están cargadas de sinrazón (“Lo maté porque era de Vinaroz”). Utiliza magistralmente la elipsis para contarnos en poquísimas palabras una historia enorme que el lector va construyendo.
Dejo aquí dos microrrelatos que me gustaron especialmente:
"Estábamos al borde de la acera, esperando el paso. Los automóviles se seguían a toda marcha, el uno tras del otro, pegados por sus luces. No tuve más que empujar un poquito. Llevábamos doce años de casados. No valía nada".
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"Mató a su hermanita la noche de Reyes para que todos los juguetes fuesen para ella".
3 comentarios:
Max Aub es uno de mis escritores de cabecera...¿Leíste la entrada en enredandopalabras que escribió un buen amigo mío sobre su obra y su figura? Pedro Sáez es especialista en Aub y merece la pena leer su artículo. Un beso y como siempre, un placer leer tus reseñas.
Me agrada que hayas recordado este libro, cruelmente divertido, de Aub. Yo lo leí, en un ejemplar prestado, hace bastante tiempo, por lo que no puedo reproducir textualmente ningún "crimen", pero sí recuerdo el "resumen" de alguna de esas ya de por sí presuntas historias resumidas. P.e. y dadas tus frecuentes incursiones narrativas en el mundo de la relación -casi siempre fracasada- de la pareja, aquel crimen en que el narrador decía algo así como que había matado a su mujer porque, mientras hacían el amor, ella mascaba chicle. Humor negro (judío laico o no).
Y si recomendamos a estudiosos de Max Aub, es justo y necesario, es nuestro deber citar también al profesor de origen valenciano Manuel Aznar (por favor, no confundir el nombre).
Gracias por tu lectura y un cordial saludo.
Vaya, aquí están los dos artífices de que desempolvara de nuevo a Aub.
Anónimo del NO, creo que fuiste tú quien me habló de Crímenes ejemplares a raíz de que yo hablara de Suicidios ejemplares de Vila-Matas. En ese momento me apeteció releerlo.
Marisa, sí leí el artículo de Pedro Sáez -interesantísimo, por cierto- sobre Aub y fue lo que me dio el empujón definitivo para releer esta obra. Gracias.
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