Me pregunto si de tanto hablar de los problemas psicológicos de Alejandra Pizarnik, de su internamiento, su suicidio, no estamos dejando en segundo término su envergadura intelectual. No digo que no influyera la que era en lo que escribía. Tampoco sé hasta dónde llegaba del personaje Pizarnik y a partir de dónde empezaba Alejandra. Lo que sé es que me impactó desde el primer poema. Así la conocí, a través de un poema que tenía copiado en unos folios sueltos un compañero de la facultad. No era fácil entonces dar con un libro de poemas de ella, pero un argentino me dejó La última inocencia, publicado en 1956 por Ediciones Poesía Buenos Aires. Recuerdo haber leído y releído sin parar a lo largo de toda una tarde el poema “Sueño”.Estallará la isla del recuerdo
La vida será un acto de candor
Prisión
para los días sin retorno
Mañana
los monstruos del bosque destruirán la playa
sobre el vidrio del misterio
Mañana
la carta desconocida encontrará las manos del alma
A partir de ese momento comencé a leer todo lo que pude sobre la autora, que no era mucho. Después, durante años, me olvidé de ella, hasta que en el año 2003 me topé con la edición de su poesía completa publicada por Lumen. Volví a leerla de una forma renovada. No recordaba la mayoría de los poemas y aquellos que no había olvidado me parecían ahora más desoladores que en aquella primera lectura. No he encontrado ningún rayo de luz en la poesía
de Pizarnik, sólo oscuridad vital y sus versos me parecen de una hondura que obliga a cuestionárselo todo, a no usar el lenguaje, como decía ella, para escondernos, para no ver la destrucción que nos rodea. "Una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo. La rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos”, escribe ella y éstas, probablemente, sean las palabras que más me ha costado olvidar.
Es interesante leer sus Diarios, publicados también por Lumen, pero teniendo en cuenta que están sesgados, que se han eliminado muchos textos (especialmente los referentes al sexo, a su vida privada y sus relaciones lésbicas) y que hay años casi inexistentes, que se han borrado por completo. Puede, es cierto, que en esta edición se echen de menos unas buenas notas a pie de página que expliquen determinados nombres que aparecen, instituciones o lecturas a las que hace referencia, pero aun así son interesantes.
La vida será un acto de candor
Prisión
para los días sin retorno
Mañana
los monstruos del bosque destruirán la playa
sobre el vidrio del misterio
Mañana
la carta desconocida encontrará las manos del alma
A partir de ese momento comencé a leer todo lo que pude sobre la autora, que no era mucho. Después, durante años, me olvidé de ella, hasta que en el año 2003 me topé con la edición de su poesía completa publicada por Lumen. Volví a leerla de una forma renovada. No recordaba la mayoría de los poemas y aquellos que no había olvidado me parecían ahora más desoladores que en aquella primera lectura. No he encontrado ningún rayo de luz en la poesía
de Pizarnik, sólo oscuridad vital y sus versos me parecen de una hondura que obliga a cuestionárselo todo, a no usar el lenguaje, como decía ella, para escondernos, para no ver la destrucción que nos rodea. "Una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo. La rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos”, escribe ella y éstas, probablemente, sean las palabras que más me ha costado olvidar.Es interesante leer sus Diarios, publicados también por Lumen, pero teniendo en cuenta que están sesgados, que se han eliminado muchos textos (especialmente los referentes al sexo, a su vida privada y sus relaciones lésbicas) y que hay años casi inexistentes, que se han borrado por completo. Puede, es cierto, que en esta edición se echen de menos unas buenas notas a pie de página que expliquen determinados nombres que aparecen, instituciones o lecturas a las que hace referencia, pero aun así son interesantes.
6 comentarios:
Creo que en su poesía ocurre que ella se transparenta demasiado.
Está bien leerla poco a poco; en exceso, te abate.
Marta, estoy boquiabierto al ver este volumen de poesía completa de Pizarnik, el cual no conocia. Qué suerte tenés, yo solo he podido leer algunas cosas de ella (parecían cuentos cortos) en internet.
AMPARO:
Estoy de acuerdo contigo: hay que leerla poco a poco.
SENTENCIERO:
Es una suerte poder contrar con ediciones así. La editorial Lumen, desde hace un tiempo, se ha dedicado a publicar a autores que hasta hace unos años eran muy difíciles de encontrar aquí en España.
También se está publicando su prosa (la de Pizarnik), incluso ilustrada. Libros del Zorro Rojo acaban se sacar La condesa sangrienta con unas liustraciones góticas de Santiago Caruso que son maravillosas.
totalmente de acuerdo, falta una edición completa y anotada de la obra de Alejandra P.
no sé por qué, cada vez que tengo la desgracia de asistir a un entierro, me suele venir a la cabeza una estrofa suya:
has construido tu casa
has emplumado tus pájaros
has golpeado al viento
con tus propios huesos
has terminado sola
lo que nadie comenzó
saludos,
nexTBook:
Precioso el poema, de Árbol de Diana, si mal no recuerdo.
Mi poema favorito de la autora es este:
Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.
En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.
Un saludo.
Me alegro de haber dado con este blog. El poema que mencionas es uno de los primeros que leí de ella en mi adolescencia y a partir de ahí siempre me acompañó. Tuve la suerte de estudiarla en el colegio y siempre que encuentro un libro de ella -ya sea reedición o algún estudio sobre su obra- siento que encuentro un tesoro.
Saludos.
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