11 agosto 2009

Desgracia (J. M. Coetzee)


Me faltan tiempo y espacio para dar todas las razones por las cuales hay que leer esta novela. Es maravillosa, dura, terrible. Nos posiciona a favor y en contra del protagonista y a él mismo, al profesor Lurie, lo coloca también en situaciones duras. La manera que tiene él de reaccionar hace que unas veces lo percibamos como un pobre hombre que sufre por su hija, por su propio deterioro físico, por el paso del tiempo pero no de las ganas de vivir como si aún fuese un chaval, y otras veces lo vemos como un patético egoísta. Lo comprendemos y también lo despreciamos a veces en su afán por tomar lo que su deseo le pide que tome, sin medir las consecuencias para la persona que tiene frente a él.

La historia transcurre en una Sudáfrica que está cambiando. David Lurie es profesor en la universidad de Ciudad del Cabo, de donde tiene que marcharse tras su relación con una alumna, Melanie Isaacs. Después del escándalo, se refugia con su hija en la granja que ella tiene en el Cabo Oriental y allí asistirá a las convulsiones internas de un país que está cambiando. Si tuviese que decir cuál es el tema que sirve como hilo conductor de la novela, diría que es el abuso de poder, tanto a nivel personal (el profesor universitario persiguiendo a su alumna o ese mismo profesor acosando a la prostituta que ha decidido no volver a acostarse con él) como a nivel nacional (los bóers contra los negros, antes del Apartheid, y esos mismos negros tratando de recuperar lo que les fue arrebatado, después). El futuro de Sudáfrica, parece decir la novela, estará en manos de los mestizos (los coloured), aunque a veces hayan sido engendrados con violencia. A ellos, como descendientes de bóers, también les pertenecerá legítimamente la tierra por ser hijos de los pobladores originarios, los negros.

Otro de los temas que aparece a lo largo de la novela es el deseo. David Laurie es avasallador cuando desea algo y no logra darse cuenta de hasta qué punto abusa de su poder, hasta qué punto Soraya, la prostituta, o Melanie, su alumna, se han sentido aplastadas y sometidas por ese poder. En el Cabo Oriental su hija es violada y él comienza a cuestionarse todas sus ideas acerca de que el hombre debe dar rienda suelta siempre a sus deseos. Nuevamente el deseo aparece vinculado con el tema del abuso de poder en todas sus formas: los bóers contra los negros y viceversa, los hombres contra las mujeres…

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, una gran novela, que refleja con sencillez contundente un mundo de múltiples desolaciones y cuyo descubrimiento, hace meses, te debo. Ergo, muchas gracias.
A.

Dillinger dijo...

Qué desgracia quien no haya leído desgracia. Es muy buena. Y además escrita por un Premio Nobel, que eso siempre da tono a las lecturas. Vamos, digo yo.

Amparo dijo...

Creo que ponen la película estos días.
Voy a leerlo.

Isi dijo...

Precisamente lo he visto esta misma semana recomendado en otro blog y ya tengo la mosca detrás de la oreja.
Creo que me lo regalaré estas vacaciones!

Marta María López dijo...

Sí, Amparo. Había oído que se estaba haciendo la película. Creo que al profesor Lurie lo intrepreta John Malkovich.

La Maga dijo...

No tenía ni idea que se estaba haciendo una película de este libro. Fue una de la novelas elegidas para un club de lectura en el que participé. Me gustó sobre todo que dependiendo de la edad de los participantes del club, el protagonista despertara antipatías, odios, indiferencia o, incluso, lástima.

Me alegro de encontrarme textos tuyos por aquí de nuevo.

Besos.

Anónimo dijo...

Interesante blog. Acabo de descubrirlo a través del de Ismael Piñera.
Me suena tu nombre relacionado con la poesía, como ganadora de algunos concursos hace años, cuando yo estaba en la facultad. Creo que incluso te escuché en un recital en el salón de actos del campus del Milán, con José Luis Piquero y Martín López-Vega, aunque no me parece que fueras de los de la tertulia Oliver, pero no estoy seguro. Estudié filología en Oviedo, promoción de 1996. No sé si te estaré confundiendo con otra persona.
Por tus reseñas veo que ahora te ocupas más de la narrativa. ¿Has abandonado la poesía?
Saludos cordiales desde Gijón.
F. S. A.

Marta María López dijo...

Sí, soy yo, pero no gané concursos en plural, sólo gané uno. No era de la tertulia Oliver, aquel "recital", como tú lo llamas, fue algo anecdótico. Los poetas eran los que me acompañaban en aquella mesa, no yo, que escribía versos inconscientes y los leí también así, inconscientemente.
Un saludo.

Carlos dijo...

Hola,

perdón por contactar así.
He visto tu blog (enhorabuena por los comentarios a los libros) y te queremos informar sobre nuestro concurso de relato breve: Érase una vez el vino, con la esperanza de que te resulte de interés y te animes a participar en el mismo o quieras hacerte eco del mismo.

Es un concurso original: damos 1 comienzo para 3 historias diferentes y esperamos que los concursantes las desarrollen con toda su creatividad.

Las bases y los premios están en http://www.turismodevino.com/1er-concurso-de-fotografia-de-turismo-de-vino-enoturismo.php

Tanto si te animas a participar como si no, agradecíamos mucho si, en caso de que nuestra página y el concurso te parezca interesante, incluyeras un link en tu página para ayudarnos con la promoción del concurso, del enoturismo y, en definitiva, con el desarrollo del medio rural. Muchas gracias, un saludo

Carlos

Anónimo dijo...

la peli es cojonuda.

Claudia

Isi dijo...

Finalmente leí el libro. Aún no sé si empatizo con David Lurie, por compadecerle cuando a su alrededor nadie parece dar importancia al "incidente" en casa de su hija, o me parece un arrogante por su desfachatez al difenderse diciendo que "actúo en nombre del deseo".
vamos, todo un personaje. Ahora me queda ver la película, que tengo ganas.

Warren/Literófilo dijo...

He tenido libros de este autor en mis manos pero...No le he entrado, ¿qué será?

OPIÜM dijo...

Hola
si este libro es genial como todos los de Coetzee..
lo que no he ido a ver es la peli.
Pásate por mi blog si quieres!!