
De los libros que se leen en la adolescencia termina quedándonos, más que el argumento o la maestría del autor, las sensaciones que nos provocaron. Leí Rebecca, al igual que Cumbres Borrascosas, unas Navidades que pasé (como todas las Navidades de mi vida) en el pueblo de mis abuelos, montaña arriba, nevando. Recuerdo que no podía parar de leerlo, que me sedujo de tal manera la historia, el misterio que encierra, que me enganché a la lectura, no sólo de ese libro en concreto, sino a la lectura en general. Hay libros que ganan lectores para toda la vida y Rebecca es uno de ellos. No creo que tuviera más de doce o trece años cuando lo leí.
Lo releí esta semana y volvió a pasarme lo mismo. Poco importa que ya sepa lo que ocurre en la novela y que haya visto la película de Hitchcock más de diez veces, en cuanto abrí la primera página volví a sentir la magia de la primera vez, acompañé de nuevo a la protagonista por Montecarlo y por Manderley, de la compañía de la desagradable señora Van Hopper a la inquietante presencia de la señora Danvers. Nuevamente volví a sentir el embrujo de Rebecca, la bella, elegante e inigualable Rebecca, y a no poder evitar sentir lástima de la protagonista de la novela, a pesar del amor de Maxim de Winter, y a sentir lástima también del propio Maxim. La maldad tiene la sombra muy larga.
Lo pienso ahora y creo que muchas de mis obsesiones literarias, de mis gustos, de mis manías, tienen su origen en aquellas primeras lecturas de mi adolescencia.
5 comentarios:
¡¡No me lo puedo creer!!, la semana pasada buscaba una cita para un texto y decidí elegir el principio de "Los pájaros", con ese aire inquietante que prometen algunos cuentos desde el principio. No he leído Rebeca pero imagino la misma inquietud.
Es una época, la adolescencia, de especial impacto para los sentidos, las emociones y por tanto, la memoria.
Saludos
Como obra narrativa me gustan más Los pájaros, pero como película me gusta más Rebecca.
Un abrazo, Amparo.
Es cierto: La senda del perdedor, Lolita y Corre Alicia Corre son mi tierna adolescencia.
Un abrazo MML.
Así es, completamente de acuerdo.Un besazo guapa
Oh, LUNA, esas también están entre mis lecturas de adolescencia!
MARISA, qué bueno ese café que nos tomamos y la conversación, mejor. Besos.
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