23 enero 2010

Pájaros de América (Lorrie Moore)


¿Me han gustado los relatos de este libro? Sí, por supuesto que sí. ¿Creo que están en lo cierto los que dicen que es la heredera natural de Carver y de Cheever? No.

Pero vamos por partes.

Me gusta cómo escribe Lorrie Moore. Me gustan sus historias sin aspavientos, muchos de sus personajes me conmueven. Me parece estupenda su manera de cerrar los relatos, llenos de cabos sin atar que dan sentido a la propia historia y ponen a trabajar al lector, y sus narradores, ese flujo de pensamiento que suena tan sincero, tan de verdad. Ahora bien, tengo la sensación de que hay que ser norteamericano o conocer bien esa cultura, ese modo de vida, para captar la tamaña angustia de lo que se nos narra. Estamos ante la sociedad del triunfo. Los padres llevan pegatinas en los coches donde se declaran como los orgullosos progenitores del alumno del año de tal instituto, de la Homecoming Queen de tal escuela, del mejor bateador de la liga o de un estudiante de Harvard. Son perdedores todos los que no logran destacar y todos los que se conforman y no aspiran a la riqueza, a la celebridad. Creo que en estos parámetros es donde se enmarcan y se comprenden los relatos de este libro de Lorrie Moore. Es como si sus personajes dijeran a gritos: “Esperáis esto de nosotros y nunca lo lograremos. Parecemos perfectos, pero lo que somos es unos perfectos fingidores”. Cuando te bombardean con mensajes, desde todos los ángulos posibles, en los que te dicen qué es lo que te va a dar la felicidad y al conseguirlo no sientes nada, debe de ser desconcertante. Desconcierto, esa es la nota dominante en estos relatos.

No cabe duda de que Lorrie Moore sabe escribir un relato, sabe crear atmósferas de pasmo, de vacío, de angustia. Sus historias están pobladas de personajes “reales”, personajes que han logrado lo que los haría ser unos triunfadores y se sienten vacíos, gente que hace cualquier cosa por sentir algo, seres incompletos enfrentados a la tremenda realidad de que para tenerlo todo hay que traicionar los valores más básicos de esa sociedad americana y sentirse, por lo tanto, desorientados y solos, vacíos y hastiados. Creo que Lorrie Moore reúne en este volumen doce magníficos relatos que muestran las miserias de la sociedad americana del triunfo. Relatos de triunfadores que no se sienten como tal o de aquellos que desearían serlo y se pierden por el camino. Pero esto no es suficiente para afirmar que es heredera directa de Carver ni, mucho menos, de Cheever. Estos autores y otros, como Richard Ford, por ejemplo, han dejado una estela, una camino lleno de migas de pan que muchos autores posteriores han seguido, con mayor o menor fortuna y talento. Lorrie Moore no es una copia, su voz es propia, sus obsesiones también. El camino que ha elegido es bien conocido en el mundo del relato norteamericano, pero no cometamos el error de creer que por eso es heredera de nadie, en todo caso lo sería de una corriente realista anterior al propio Carver, una corriente que él supo pulir y renovar. No nos pasemos el día nombrando a Carver para todo, por respeto al propio Carver y a los escritores con talento que, como Lorrie Moore, nos regalan relatos deslumbrantes como alguno de los que se encuentran en este volumen.

8 comentarios:

Mencía Osorio-Figueroa dijo...

Hola Marta. Leí a Lorrie Moore hace años, Autoayuda y Pájaros de América. Me gustaron mucho ambos. Algunos relatos de Pájaros... eran fabulosos. Recuerdo en de la mujer que va a visitar a su amigo de la universidad y a la esposa de este. Tienen un hijo enfermo. Ella logra con ese relato dejar un mal cuerpo enorme en el lector sin llegar nunca a contar nada dramático, pero se palpa la sensación de inminencia de una desgracia. Es genail.

Amparo dijo...

Lo leí hace tiempo y me encantó. Ahora mismo tengo en mi mesa "Al pie de la escalera" y estoy deseando leerlo. De acuerdo con lo que dices; a mí me parece que, aunque se encandilan con temas parecidos (y títulos), la escritura de L.M. es bastante más poderosa que la de Carver; me refiero al "estilo". Carver es otra cosa, también magnífico, pero otra cosa, más "esqueleto".
Hola otra vez

Marta María López dijo...

Yo prefiero a Carver. Y más aún a Cheever y a Ford.

Anónimo dijo...

A mí esta autora me parece fabulosa. Estoy lenyedo ahora su nueva novela y me está gustando, pero menos que sus relatos.

María dijo...

Hola Marta, es mi primera visita a tu blog. Yo creo que el título de "Pájaros de américa" es una referencia a la novela del mismo título de Mary McCarthy en la que aparece un gran mapa sociológico de la sociedad norteamericana (y el análisis de sus miserias), que escribió posiblemente más que influida por la lectura de "La condición humana" de Hannah Arendt, filósofa amiga de McCarthy.
Comparto parte de tu análisis, pero no sé si utilizaría la palabra "desconcierto" y, en caso de hacerlo, ya no la circunscribiría a la sociedad norteamericana, sino a "la condición humana", por eso creo que en Moore hay un espíritu más amplio, con referencias que a un europeo no le son ajenas.
Un abrazo

Marta María López dijo...

Quizás, María, quizás esa sensación que sentimos en los personajes de Moore sea propia del ser humano en general, aunque yo encuentro algo en ellos que apela mucho a su condición de norteamericanos. No quiero con esto limitar el alcance de estos personajes, sólo matizar una percepción mía. Que por encima de todo muestran una problemática más o menos universal, por supuesto, de lo contrario no serían comprensibles más allá de las fronteras de su país.
Muchas gracias por pasarte por aquí y, sobre todo, por tu comentario.

padre Morning dijo...

Siendo fan absoluto de Carver, Cheever, Ford y Yates, el acercamento a los libros de Lorrie Moore se dió de forma natural. Lamentablemente no encontré en sus relatos lo que esperaba (quizás debería releerlos hoy con menos expectativas) pero actualmente estoy leyendo "Al pie de la escalera" y me encanta.
Desde la edición de "Acción de Gracias" de Richard Ford que no leía algo que me atrapara y que me diera tanto placer leer.

Felicitaciones por el blog y Punk's not dead!

Marta María López dijo...

Ah, sí, a mí con Acción de Gracias me sucedió algo similar.
Gracias por pasarte y comentar.
Saludos.