09 marzo 2010

Porque ella no lo pidió (Vila-Matas)

Ilustración: Pablo Gallo


Leer a Vila-Matas ha sido siempre una especie de iluminiación. Recuerdo cómo lo descubrí: fue gracias de Roberto Bolaño. Yo estaba leyendo Los detectives salvajes y me enamoré de ese coro de narradores, de la historia, de muchos de los personajes. Me obsesioné con Bolaño como me obsesiono siempre con los autores que me tambalean. Me pasó con Poe, con Cortázar, con Jenny Diski y con tantos otros. Y entonces llegó Bolaño y me dejó en estado de shock con una novela entre las manos que valía su peso en oro. Valía, en realidad, muchísimo más. Averiguando cosas sobre Bolaño me topé con el nombre de Enrique Vila-Matas y así llegué hasta Los suicidios ejemplares, hasta Bartleby y compañía. Leo ahora Exploradores del abismo con igual asombro. Leo, en especial, uno de los relatos del libro: Porque ella no lo pidió y digo, sin lugar a dudas, que es el relato más deslumbrante de cuantos he leído en los últimos años, y he leído muchos.

No es sólo la modernidad y la experimentación que hay en el relato, es también la historia: mitad realidad, mitad ficción. Metaliteratura, podríamos decir. Un relato donde se nos va contando cómo y por qué se ha escrito la historia que hemos leído, donde el autor se convierte en personaje y convierte en personajes a otros autores. Un relato heredero del mejor Paul Auster, de las retorcidas historias de Borges, donde vida y literatura son los mismo y se van creando la una a la otra y se van dando la excusa para existir. Sólo por esto merece la pena comprar el libro, lo cual no quiere decir que el resto de los relatos no merezcan la pena. Pero éste, Porque ella no lo pidió, es excepcional.



6 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí este tío también me encanta cómo escribe, aunque personalmente debe de ser insufrible...

Pablo Gallo dijo...

Totalmente de acuerdo.

Lobo Collinao dijo...

"Que lugar es ese al qué nos llevaran nuestras palabras, las bellas durmientes, por caminos amenudos distintos, que eriazos, que infiernos, que nos espera allí Enrique, en esa blancura que nos reuniremos finalmente, que aullidos, que silencios, que permutaciones nos aguardan, cuando allamos atravesado todo lo que hay que atravesar, cuando los allamos despojado de todo, que olvido, qué, en algún lugar infinito se esconden, en un tiempo que es ajeno y que ni siquiera nos molestamos en mensurar, allí donde tiene una casa, nuestro terror de alquiler"
Seguro debes de conocer este poema que Bolaño dedico a Vila-Matas. bueno te queda claro la admiración que siento por estos Monstruos de la literatura.
Saludos desde el cubil de los escritores -flaites.

Amparo dijo...

Me gusta Vila Matas y su desapego de la realidad. Tomo nota para leer este libro.

Rochitas dijo...

y ese me falta!
me partio Dublinesca, los hijos sin hijos, la ciudad nerviosa. Es raro que me impacte tanto un escritor nuevo. Leyo su blog?

Marta María López dijo...

Sí, Rochitas, leo frecuentemente su blog. Le recomiendo este libro, le encantará. Saludos.