22 diciembre 2010

Susurros en el tejado (Eva Díaz Riobello)

Susurros en el tejado, de Eva Díaz Riobello, fue ganador del I Concurso Nacional de Nuevos Creadores convocado por la Concejalía de la Juventud del Ayuntamiento de Granada en colaboración con la Academia de Buenas Letras de Granada. Se trata de un conjunto de relatos (veintiuno, para ser exactos) que ya desde su título nos dejan una cierta inquietud. Está dividido en cuatro partes y los relatos que conforman estas partes tienen una temática o, más bien, un ambiente común. Aunque ya he dicho que la unidad de todo el libro (si es que la unidad en un libro de relatos tiene importancia: para mí, no) es esa nebulosa de lo irreal.

Me ha gustado mucho este libro que, si no me equivoco, es el debut de Riobello. Hay varios relatos que me han parecido estupendos: El sueño de Elena, por ejemplo, que está escrito con auténtica exquisitez y se acerca al Realismo Mágico ("La tía Elena era famosa en la ciudad porque podía ver los sueños de la gente"); El secreto de Una me dejó con un escalofrío y el ambiente está muy logrado; Humo es otro de los estupendos relatos de este libro (es difícil hablar de los relatos sin destripar su argumento). Hay que destacar también las piezas breves donde creo que Riobello tiene una mayor fuerza, donde concentra muy bien la tensión y nos lleva hacia un final pocas veces esperado o a la recreación de mitos (como el Minotauro) y cuentos infantiles dándoles una vuelta de tuerca. Me gustaron especialmente estos últimos, que me recordaron a la maravillosa Jenny Disky y su libro de relatos Mi hermano Stanley.

Me han gustado mucho los relatos de Susurros en el tejado. Creo que son los cimientos de una escritora del escalofrío, de las que siempre busca el lado oscuro o extraño de las cosas. Una escritora de las que a mí me gustan, en definitiva. Os recomiendo, además, que os paséis por su blog, donde cuelga unos microrrelatos maravillosos: http://letrasdormidas.blogspot.com

Podéis leer el microrrelato Nadine, que pertenece a Susurros en el tejado, en el siguiente enlace de BCN Week, justo debajo del relato de Rebeca Le Remeur titulado No más funerales: http://www.bcnweek.com/arroznegro90.html

20 diciembre 2010

¡Ya somos 100!

Este blog ha alcanzado la cifra de 100 seguidores. Quiero dar las gracias todos: a los que siguen este blog, a los comentan, a los que lo leen de vez en cuando y nunca dicen nada, a los que pasan de puntillas por él y a los que, cuando tardo en actualizar, me preguntan si me ha ocurrido algo y demuestran que están ahí. Muchas gracias a todos.

Por cierto: Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo.

11 diciembre 2010

La ciudad (Mario Levrero)

“Los raros” (según palabras del crítico Ángel Rama) son un grupo de autores uruguayos con una trayectoria novelística tan particular que resulta imposible encajarlos en ninguna generación ni estilo desarrollado en la época, de manera que se les aunó bajo ese marbete de “Los raros” en parte porque la crítica no sabía dónde encajarlos y en parte porque todos ellos están influenciados por el surrealismo. Podemos destacar a Felisberto Hernández, Armonía Somers y Mario Levrero. Todos ellos están entre mis favoritos, entre los autores cuyos libros releo cada cierto tiempo. Hoy nos ocupa Levrero y su novela La ciudad.

A Levrero lo descubrí a través de esta novela que, si no es la mejor del autor, si es el mejor de los inicios (si aún no hemos leído nada de Levrero) para introducirnos en su obra. Es una novela que a mí me fascinó desde que un librero tinerfeño me la recomendó, allá por 1999. Recuerdo que llevaba un tiempo dando vueltas por una librería cercana al Puerto de la Cruz y el librero se me acercó para decirme que si no sabía qué comprar, podía optar por La ciudad, porque él acababa de leerla y no se la quitaba de la cabeza.

Efectivamente esa es la sensación que me quedó al comenzar a leerla, porque es de esas novelas que te transmiten desasosiego y te impiden cerrar las páginas porque estás ante ellas estupefacta tratando de saber qué le va a ocurrir al protagonista y qué significa ese mundo extraño en el que está inmerso. Es una novela oscura, muy influenciada por la literatura de Kafka (comienza con una cita del autor checo), narrada en primera persona como todas las de Levrero y que tiene como tema central el aislamiento. El protagonista llega a una casa que no había sido habitada por nadie en muchos años y sale a comprar algo de comida en medio de la noche, pero se pierde. No contaré nada más, porque es el lector quien tiene que sumergirse junto al personaje en la pesadilla. La novela es metafórica, como lo es la literatura de Kafka. La ciudad es mucho más que una ciudad y la casa a la que llega en el primer capítulo es mucho más que una casa. Lo mismo podemos decir de ese camino oscuro y lluvioso que emprende en busca de comida y de la gente que se va encontrando. La descripción de lugares es lo más destacado de la novela, precisamente por ese componente metafórico del que antes hablaba. Tenemos constantemente la sensación de estar dentro de una de esas pesadillas en las que tratando de llegar a un sitio aparecemos en otro y escaparnos de ese lugar nos resulta complicado, casi imposible. Esta novela es una especie de laberinto cuya salida debe encontrar el protagonista para regresar a un lugar del que había huido previamente.

Si queréis leer la novela online y el prólogo que escribe Antonio Muñoz Molina, podéis pinchar AQUÍ.