10 enero 2011

Sukkwan Island (David Vann)


Cuando David Vann, autor de esta novela, tenía trece años, su padre le propuso que pasasen juntos un año, para redescubrirse, en un pequeña e inhabitada isla de Alaska llamada Sukkwan. David se niega y a los quince días su padre se suicida. Durante toda su vida el autor se ha preguntado si podría haber evitado ese suicidio yendo con su padre a Sukkwan, tal y como él se lo pidió, y eso es precisamente esta novela: lo que podría haber sido su estancia de un año con su padre –un hombre depresivo y poco previsor– en un lugar alejado de la civilización en el que tienen que enfrentarse a carencias de todo tipo. ¿Habría evitado eso el suicidio? ¿Cómo sería ahora la vida del propio autor?

Sukkwan Island es un novela estupenda. El autor la escribió siendo casi un adolescente como terapia para superar la culpabilidad por la muerte de su padre y tardó en poder publicarla más de una década, cuando lo descubrió la compañía editorial Harper Collins. A partir de ahí todo han sido triunfos: críticas elogiosas en los principales medios, el premio Médicis en Francia, traducciones a varios idiomas… La novela es lenta, descriptiva, intensa, claustrofóbica. Es una de mis mejores lecturas del año 2010.