10 junio 2011

Padres, hijos y primates (Jon Bilbao)


Joannes viaja a México con su mujer y su hija para asistir a la boda de su suegro con una jovencita. Una vez allí, un huracán hace que deban moverse de localidad. Joannes viaja en coche solo mientras el resto de su familia lo hace con el grupo de turistas. Al separarse sus caminos, Joannes encuentra a un antiguo profesor suyo de la facultad al que considera responsable de sus ambiciones frustradas y de su precario presente laboral.

Partiendo de dos grandes metáforas (un huracán y el atropello y muerte de un chimpancé) Jon Bilbao teje una historia sobre los vínculos que nos unen y las aspiraciones que se frustran, sobre lo que somos capaces de hacer por lo que más nos importa. Qué hay de animal en nosotros. Qué hay de civilizado. Qué nos mueve a actuar. Qué nos lleva a sacar nuestro lado más oscuro. Algunos hacen cualquier cosa por sus hijos si saben que están en peligro. Otros protegen a sus animales como si fuesen sus hijos. Hay padres que se exceden en su labor y controlan la vida de sus vástagos incluso cuando estos ya han formado su propia familia. Y hay algunos que sacan a la luz su peor parte tratando de buscar culpables para sus ambiciones frustradas. Son muchas las cuestiones que se plantean en este libro, pero la fundamental para mí tiene que ver con la naturaleza del ser humano, que a veces se conmueve por la muerte de un animal y acto seguido se muestra indiferente ante la muerte de una persona, esa naturaleza que lleva a algunos hasta extremos de enorme violencia para proteger aquello que aman.

4 comentarios:

Carol dijo...

A mí me ha parecido una novela rarísima, floja en comparación con sus relatos, claro que yo no le vi tanta profundidad como le ves tú según lo que escribes aquí. Eso que dices de la familia qué tiene que ver con Joanes, por ejemplo? No sé, creo que no entendí "el mensaje" de la novela.

Marta María López dijo...

Me parece que Joannes es el más desvinculado de su familia, se ve, por ejemplo, en la relación que tiene con su hija. A Joannes, está claro, no lo mueve el amor por la familia, sino su orgullo herido por haber perdido su gran oportunidad laboral. Busca un culpable y usa todo lo que está a su alcance para lograr una confesión. Manipula al dueño de los chimpancés porque éste los quiere como si fuesen sus hijos y ese amor y el afán de protegerlos lo hacen vulnerable.

Creo que esta novela trata de las motivaciones profundas de cada uno de nosotros para cruzar hacia el lado oscuro y cuánto de animal hay en esas reacciones.

Marta María López dijo...

Por cierto, también creo que cuando aparece la palabra primates en el título no hace referencia a los chimpancés solamente, también a los seres humanos. Por su modo de comportarse en la novela.

Carlos F. Romero dijo...

Es un gran libro. Me parece muy buena la metáfora del huracán con la actitud que toma Joanes frente a los acontecimientos y como, en la última parte del libro todo se desata, como el huracán que arremete con fuerza en el barracón.

Por otro lado, creo que el protagonista está muy bien perfilado: hay partes del texto en el que te compadeces de su mala suerte (que malvado era ese profesor suyo)para luego ir comprendiendo, poco a poco, que no nos podemos fiar del protagonista, que es más fácil achacar el fracaso a una tercera persona que enfrentarse a él, digerirlo y asumirlo.
En definitiva, una buena novela.