04 agosto 2011

Solaris (Stanislav Lem)


Alguien me dijo, no recuerdo quién, que los cómics y la ciencia ficción no era lecturas "serias". Yo tendría unos diez o doce años y ese alguien no era ni mi padre, ni mi madre, que siempre me compraban libros sin rechistar y dejaron que me fuera formando el gusto. Es curioso: no sé quién me lo dijo. Es por eso que yo leía cómics y ciencia ficción con cierta culpa, no sacaba los libros de casa, sino que los leía al amparo de la lámpara de mi mesita de noche. Eran lecturas poco serias y una niña tan lectora como yo debía aspirar a leer otro tipo de cosas. Eso también me lo dijo alguien, creo que una profesora que me daba clase de literatura siguiendo el fantástico método de dictarnos la vida de los autores y la lista interminable de obras sin leer ni un pequeño fragmento de ninguna. Había que leer cosas serias. Esa profesora no hizo referencia a la ciencia ficción ni a los cómics porque no creo que supiera que existía ni lo uno ni lo otro. Me lo había dicho porque yo estaba leyendo Moby Dick cuando, en realidad, un lector serio debía leer cosas como Las novelas ejemplares o Fuenteovejuna. Y es que para ella la literatura seria era la que habían escrito autores que llevaban muertos más de cien años.

Pero llegó el instituto y con él llegó también un profesor de Literatura que nos cambió la vida a aquellos alumnos del Bachillerato de Letras. Un profesor que nos enseñó a ahondar en las obras, a interesarnos por autores y movimientos literarios, que nos enseñó que no había géneros mayores y menores, sino grandes obras y obras mediocres, independientemente de su género literario. Él nos habló de Solaris.

Es difícil hablar de Solaris sin desvelar su argumento. Difícil. Por eso sólo diré que trata sobre la dificultad de comunicarse con una inteligencia extraterrestre y sobre los límites de la ciencia. Pero trata también sobre el ser humano, lo que eso significa, qué es lo que nos hace humanos. Está narrada en primera persona y su protagonista, el psicólogo Kris Kelvin, llega a la estación de observación de Solaris para tratar una serie de problemas que ha tenido la tripulación. Cuando llega, comienza a darse cuenta de las cosas extrañas que han ocurrido y cómo afectó eso a los tripulantes.




10 comentarios:

Xuan dijo...

Solaris no es mi novela favorita de sci-fi. Prefiero otras. De hecho, yo creo que es una novela complicada y que me gusta más las distintas películas que han hecho de ella.

Marta María López dijo...

Tampoco es mi favorita, pero sí me gusta mucho. Acabo de releerla y no me ha defraudado, sigue gustándome tanto como la primera vez que la leí.

Marta María López dijo...

Por cierto, la única versión cinematográfica que vi es la de Soderberg y me gustó.

Patricia Lobato dijo...

Len es grande. Bradbury es grande. K. Leguin es grande. Melville es inmenso.

Fuenteovejuna no ha vencido el tiempo; ninguna de las obras dramáticas de Lope; su poesía sí.

Estoy contigo: no hay géneros grandes ni chicos, hay obras grandes y chicas.

Y sí: hay profes de Literatura que perjudican seriamente la salud. No seguimos estudiando a Manrique siglos después porque nació aquí o murió allá o dejó una lista de opúsculos sin importancia. Seguimos con Manrique porque "cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte; tan callando".

Enhorabuena por el blog. Hace tiempo que lo sigo.

Marta María López dijo...

Sí, Patricia, hay profesores que hacen que los alumnos odien la Literatura y otros que te la descubren y hacen que te enamores de ella. Yo, que también soy profesora de Lengua Castellana y Literatura, espero pertenecer al segundo grupo.

De acuerdo en todo contigo, también en lo de la poesía de Lope :)

Gracias por leer el blog. Yo acabo de descubrir los tuyos y allá me voy.

ana dijo...

Solaris es fabuloso y emociona, además, en la construcción de la soledad sideral tener el dato de que Lem era sordo.

Marta María López dijo...

Lem es un personaje muy curioso. Así se apellida el protagonista de un relato mío :)

La frontera entre China y París dijo...

Solaris es un gran libro. Estoy releyendolo debido a la nueva traducción. No soy capaz de decir si esta traducción es mejor que las otras, el hecho es que me pareció buena novela las tres veces que la he leído . Es capaz de provocarme interesantes reflexiones sobre nuestra esencia como seres humanos y sobre la incomunicación que padecemos diariamente en la época en que nos toca vivir. Es una novela que no ha perdido nada desde que se escribió . Imprescindible, no se si se debería leer en clase de literatura en los institutos, pero debería recomendadas en las de filosofía . Un saludo y enhorabuena por el blog. Lo seguimos

ana dijo...

:-D

Ea Pozoblock dijo...

Colega letrado, ¿intercambiamos enlaces?
http://lacanciondelasirena.wordpress.com/